El ruiseñor el amor y la muerte

(Por Pablo Roldán): Desgraciadamente la mañana del viernes 5 de Junio, nos tomó por asalto, ¡¡como si no nos estuvieran asaltadotodos los días!! La noticia de la muerte de quien fue quizás el último bastión en la defensa de todo eso que llamamos «El campo Popular» : Carlos Alberto Solari, un artista independiente que supo hacerse de la nada y que nunca dejó de cantar escribir, o pintar lo que sentía.

Es un artista que supó decir:

“La vida para mí no es algo que se deba proteger entre algodones. El algodón le está haciendo daño a esa vida. La vida tiene que estar expuesta a la vida. Aprendí que parte de vivir es el riesgo. La vida es decidir estar vivo.” (entrevista Subterráqueos de Buenos Aires ATC – TV Pública)

«Las despedidas son esos dolores Dulces […]»

El Indio, El Míster, (o cualquier forma que tengan de evocar su memoria), desde ahora está ausente para quienes, a partir del pasado viernes, caen en orfandad y contemplan el abismo del silencio de la banda de sonido de sus vidas.

El indio es parte ahora del Cielo de los Nuestros y nos duele, no tanto por la muerte por sí misma, que es algo que aceptamos tácitamente con el nacimiento; duele por el tiempo histórico en el que sucede; justo cuando hay «mucha tropa riendo en las calles», cuando «hay mucho vino malicioso y poco vino del mejor». Es en estas horas aciagas, cuando los «tipos que huelen a tigre» avanzan sin piedad sobre nosotros y los nuestros.

Qué falta nos hace una voz como la suya. Una voz que al no deberle nada al sistema pudo combatirlo desde un lugar que el propio sistema tuvo que darle, pues a lo largo de 50 años y a fuerza de «trepar radares militares» se hizo del Mainstream, lo conquistó para nosotros y por un lustro pensamos que siempre estaríamos ahí. Que siempre alguien recogería nuestras realidades, las mezclaría con Bukowski, Foucault, Marx, David Bowie y Perón para después volcar todo eso en canciones que nos acompañarían en las alegrías y tristezas del día a día, y es que «un mudo con tu voz y un ciego como yo» habla de nosotros; nos habla a nosotros a los «vencedores vencidos», «los invisibles vencedores de la historia»; con en esa genialidad nos homenajeaba.

“Nunca tuve una banda de entretenimiento, no me parece bueno mantener entretenida a la gente mientras los poderosos le meten la mano en el bolsillo. Las mías fueron bandas de combate”

«Yo ya no puedo cumplir, Hazañas que prometí […]»

(Indio Solari: Testimonio en entrevista con Eve de Bonafini)

Párrafo aparte para quienes inocentemente todavía le prendían una vela a la esperanza de un reencuetro con Eduardo Federico «Skay» Beilinson, Bucciareli, Sidotti, Aramberri y Castro que lo acompañaron a lo largo de 30 años en épocas de resistencia, pérdida de Identidad Nacional , persecución y a veces hasta la muerte. «Esa banda inconsolable de perros sin Folletos», «los Lunaticos Diamantes», «los amantes»; a todos ellos un abrazo a la distancia, la inesquivable mención en este artículo y un fuerte deseo de resignación para todos ustedes a falta de «Buenas Noticias» mategamonos «Graciosos y Valientes».

Testimonio de Pablo Chaile: (periodista, fanático ricotero y «patetico viajante»): “Los Redondos Fueron el espejo sonoro de mi vida, un código cultural que me unió a través de la melancolía, la rebeldía, resistencia y felicidad pura haciéndome más llevadero el día a día-“.

Solía decir el Indio: «No sirvo y nunca serví para tristes despedidas […]»

La Partida del Indio nos deja una herida profunda en la cultura y el corazón, pero fiel a su estilo también nos deja una obra inmensa e infinita para acompañarnos en los días venideros: están sus canciones, entrevistas, obras visuales, y hasta lecturas del ciclo «El Mister nos lee». Todo eso nos ayudará en este eterno viaje hacia este futuro que nos llegó hace rato.

El Indio dijo: «A la hora de irme, me gustaría hacerlo a la manera de Leonardo Cohen: levantándome en mitad de una partida de póquer sin llamar la atención, dejando las cartas sobre la mesa, sin interrumpir el juego y con la confianza de que mis compañeros no darán vuelta los naipes para adivinar qué me traía entre manos. Me gusta por lo austera, esa idea: irse callado, sabiendo que llegó tu momento de perder y sin distraer al resto de los jugadores, que merecen seguir adelante. ¡Con lo que cuesta armar un full…!» (del libro: “Recuerdos que mienten un poco”)  

Pablo Roldán es periodista argentino nacido en Tucumán, creador de contenidos digitales entre los que se destaca; «La sombra terrible de Facundo».

Artículos recomendados

  • El ruiseñor el amor y la muerte

    El ruiseñor el amor y la muerte

    (Por Pablo Roldán): Desgraciadamente la mañana del viernes 5 de Junio, nos tomó por asalto, ¡¡como si no nos estuvieran asaltadotodos los días!! La noticia de la muerte de quien fue quizás…

  • De las cosas que se ven en el cielo

    De las cosas que se ven en el cielo

    [SEPA] Multitud de testimonios directos, dan cuenta del fenómeno OVNI; sigla que sólo nos indica que alguien ha observado un objeto que vuela y que no pudo identificar. Desde que existe la posibilidad…

  • La mágica silla de Glenn

    La mágica silla de Glenn

    [SEPA/Diario El Peso] El músico canadiense Glenn Gould (1932-1982) fue conocido como un excéntrico y genial pianista, especialista en Johan Sebastian Bach (1682-1750) y Arnold Schonberg (1874-1951) y que apenas mostraba interés por…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *