El grifo es un monstruo híbrido, con cabeza y garras de águila, cuerpo de león y cola de serpiente. Destinado, según ocultas tradiciones, a vigilar los secretos senderos que conducen al árbol de la vida, del conocimiento, del bien y del mal. Para los griegos, esta bestia custodiaba -por orden de Apolo-, los tesoros de Hiperbórea. Emblema de los magos persas; fue, sin embargo, un signo demoníaco para judíos y cristianos. Más cerca en el tiempo, lo encontramos en la bandera de la inasible Tartaria y luego, atravesado por una lanza sagrada; en el escudo -hoy recuperado- del Imperio Ruso.
Artemio Gris




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