{"id":739,"date":"2025-03-13T00:08:06","date_gmt":"2025-03-13T00:08:06","guid":{"rendered":"https:\/\/elpeso.ar\/?p=739"},"modified":"2025-03-15T19:26:14","modified_gmt":"2025-03-15T19:26:14","slug":"el-secreto-lenguaje-de-piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpeso.ar\/index.php\/2025\/03\/13\/el-secreto-lenguaje-de-piedra\/","title":{"rendered":"El Secreto Lenguaje de Piedra"},"content":{"rendered":"\n<p>[<strong>Artemio Gris<\/strong>]: M\u00e1s de cien a\u00f1os han pasado desde que un enigm\u00e1tico alquimista se adentrara en los misterios de ciertos&nbsp;<em>\u201cMaestros sin palabras y sin voz\u201d&nbsp;<\/em>cuyos secretos est\u00e1n a la vista de todos, pero preservados en arcanos signos esculpidos en los bajorrelieves de antiguos templos ojivales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1922, aquel adepto habr\u00eda terminado de escribir su legado y pasaron varios a\u00f1os para que sus manuscritos se publicaran por primera vez, en una edici\u00f3n de apenas 300 ejemplares ilustrada por el dibujante&nbsp;<strong>Jean Champagne<\/strong>&nbsp;y prologada por un joven que firmaba&nbsp;<strong>Eug\u00e8ne Canseliet<\/strong>, un confeso disc\u00edpulo del desconocido autor. As\u00ed, en 1926&nbsp;<em>\u201c<strong>Le Myst\u00e8re des Cath\u00e9drales<\/strong>\u201d vio la luz en Francia<\/em>. A\u00f1os despu\u00e9s la edici\u00f3n posterior en castellano se conoce como&nbsp;<em>\u201c<strong>El Misterio de las Catedrales<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"263\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ConjeturaFulcanelli3-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-783\" style=\"width:764px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ConjeturaFulcanelli3-1.jpg 500w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ConjeturaFulcanelli3-1-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La edici\u00f3n original no tuvo la repercusi\u00f3n que luego alcanzaron las posteriores y de los escasos ejemplares que sobrevivieron, algunos quedaron archivados en diferentes bibliotecas como la&nbsp;<a href=\"https:\/\/catalogue.bnf.fr\/ark:\/12148\/cb321357624\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia<\/a>&nbsp;o en colecciones privadas cuyos propietarios casi nadie conoce. Se han localizado hasta el momento 13 libros originales, uno de los cuales estar\u00eda en Argentina, en una biblioteca cuya ubicaci\u00f3n reservo y que adem\u00e1s resguarda otros notables y antiguos textos, algunos de los cuales se creen perdidos. Cabe aclarar que las posteriores ediciones no tienen las ilustraciones originales de Champagne y en su reemplazo se han colocado fotos de templos g\u00f3ticos europeos y palacios ubicados en Francia, lo que convierte a la primera edici\u00f3n en una escasa y valiosa pieza editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminada la primera guerra mundial en 1918, Europa vivi\u00f3 un tiempo signado por la crisis y la sensaci\u00f3n angustiante de otra inminente guerra cuya latencia se respiraba en el aire. Entre conspiraciones, intrigas pol\u00edticas y escasez econ\u00f3mica; la&nbsp;<em>\u201cbelle \u00e9poque\u201d<\/em>&nbsp;y el esp\u00edritu de progreso que hab\u00eda inflamado el siglo XIX, fueron dejados de lado por un \u00e1nimo pesimista que se manifestaba en expresiones art\u00edsticas que trasuntaban la soledad, la violencia y la miseria de los nuevos tiempos y un agudo escepticismo que renegaba del ingenuo racionalismo cientificista decimon\u00f3nico. Este escenario fue un caldo de cultivo para la proliferaci\u00f3n del ocultismo, la magia y el renacimiento de creencias relacionadas con el antiguo paganismo; muchas de las cuales influir\u00e1n en el surgimiento del nazismo en la d\u00e9cada del \u201930 del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario se public\u00f3, sin demasiada estridencia,&nbsp;<em>\u201c<strong>Le Myst\u00e8re des Cath\u00e9drales<\/strong>\u201d<\/em>&nbsp;firmado por un tal&nbsp;<strong><em>Fulcanelli<\/em><\/strong>, pseud\u00f3nimo que resguard\u00f3 la identidad de su autor hasta el presente. El libro conjetura que las catedrales g\u00f3ticas medievales custodian conocimientos alqu\u00edmicos, cuyos signos est\u00e1n expuestos a la vista de todos, pero no a su comprensi\u00f3n. Para&nbsp;<strong>Fulcanelli<\/strong>, las piedras medievales exhiben un saber arcano cuyo secreto significado ha sido preservado de los hombres profanos. Son libros esculpidos en piedra, dir\u00e1n sus seguidores.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfAcaso los constructores medievales pudieron escapar del f\u00e9rreo control de la clerec\u00eda? \u00bfEl llamado lenguaje de piedra revela secretos antiguos en las fachadas y relieves de los templos? \u00bfC\u00f3mo pudo ocurrir tan inmensa labor de siglos sin que nadie la descubriera y frente a las narices de la misma Iglesia que financiaba (con ayuda de los nobles) la construcci\u00f3n de las catedrales?<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"542\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PortadaPrimeraEdicion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-742\" style=\"width:329px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PortadaPrimeraEdicion.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/PortadaPrimeraEdicion-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para entender tan extra\u00f1a trama de la historia debemos remontarnos a principios del siglo XII cuando nueve caballeros formaron los&nbsp;<em>Pauperes Commilitones Christi Templique Salomonici<\/em>, en espa\u00f1ol, la&nbsp;<em>\u201cOrden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salom\u00f3n\u201d<\/em>&nbsp;u Orden del Temple, liderados por&nbsp;<strong>Hugo de Payns<\/strong> (1070-1136). Luego de la primera cruzada, estos sacerdotes guerreros decidieron custodiar el camino que los peregrinos hac\u00edan para arribar a la Tierra Santa. Llegados a Jerusal\u00e9n, el Patriarca latino&nbsp;<strong>Garmond de Picquigny<\/strong>&nbsp;reconoci\u00f3 la orden y le impuso la regla de los can\u00f3nigos agustinos que se conoce como Regla Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Se asume tambi\u00e9n que, una vez llegados a Jerusal\u00e9n, estos caballeros recibieron unos acres de tierra en las cercan\u00edas del lugar donde estaba el Templo de Salom\u00f3n (cuya ubicaci\u00f3n puede situarse cerca del \u00faltimo vestigio que queda del mismo y que hoy se conoce como el&nbsp;<strong>Muro de los Lamentos<\/strong>).<\/p>\n\n\n\n<p>Al remover tierra para edificar los cimientos de su fortaleza, cuenta la leyenda, los caballeros encontraron t\u00faneles antiguos cuyos or\u00edgenes podr\u00edan remontarse al siglo primero de la era cristiana o a\u00fan antes y explorando los mismos encontraron algo que les cambi\u00f3 el destino. Poco y nada se conoce de este descubrimiento, s\u00f3lo se especula que podr\u00eda haber sido algo extraordinario o de inmenso poder material o espiritual, algo que hizo de ellos una orden rica, poderosa y temida. Casi doscientos a\u00f1os dur\u00f3 esta extra\u00f1a orden de sacerdotes guerreros y en ese per\u00edodo de tiempo llegaron a dominar con su flota el Mar Mediterr\u00e1neo, con sus ej\u00e9rcitos los caminos del oriente y con las finanzas el mundo medieval. Crearon instrumentos que los convirtieron en la primera banca internacional de finanzas; a tal punto que se convirtieron en acreedores de los poderes f\u00e1cticos de la \u00e9poca. Lo que hoy se conoce como <em>\u00abletra de cambio\u00bb<\/em> fue un servicio templario, que ellos crearon para evitar que los viajantes tuvieran que llevara el oro encima durante el viaje. Bastaba que un viajante de Par\u00eds deposite una cantidad de oro u otros valores en el monasterio templario a cambio de un papel, para que al llegar a Tierra Santa concurra a la sede templaria para retirar la cantidad que hab\u00eda depositado (o una menor) contra entrega de ese papel. Si s\u00f3lo retiraba una parte, le cambiaban el papel por otro que consignara la cantidad que quedaba en poder del temple. Todo ello a cambio de un minimo porcentaje de la operaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"703\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ElEnigmaDeFulcanelli1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-743\" style=\"width:368px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ElEnigmaDeFulcanelli1.jpg 500w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ElEnigmaDeFulcanelli1-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue un exitoso ensayo de finanzas globales, dependiente del Papa -a quien los templarios juraron fidelidad-. Estos Caballeros tambi\u00e9n declaraban la guerra o concertaban la paz con los reyes del mundo medieval. Establecieron una extra\u00f1a relaci\u00f3n con los&nbsp;<em>\u201c<strong>enemigos de la cristiandad<\/strong>\u201d<\/em>, incluso con el conocido&nbsp;<strong>Sult\u00e1n Saladino<\/strong>&nbsp;(1137-1193), a\u00fan y despu\u00e9s  que \u00e9ste los expulsara de Jerusal\u00e9n en 1187. Tambi\u00e9n concertaron alianzas con los&nbsp;<em><strong>Hashshashin<\/strong><\/em><em>, esa extra\u00f1acomunidad de asesinos nizar\u00edes dirigida por el m\u00edstico ismaelita&nbsp;<\/em><strong>Hasan ibn Sabbah<\/strong> (1050-1124), m\u00e1s conocido como&nbsp;<em>\u201c<strong>El Viejo de la Monta\u00f1a<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, su fin no ser\u00e1 provocado por los herejes sino por la traici\u00f3n que perpetr\u00f3 el propio&nbsp;<strong>Papa Clemente V<\/strong> (1264-1314), asociado con el Rey de Francia&nbsp;<strong>Felipe IV<\/strong>&nbsp;(1268-1314) llamado exageradamente o ir\u00f3nicamente&nbsp;<em>\u201c<strong>El Hermoso<\/strong>\u201d.<\/em> Las causas visibles de la traici\u00f3n fueron las acusaciones de sacrilegio, herej\u00eda, sodom\u00eda, adoraci\u00f3n de Baphomet (un demonio), sacrilegio a la cruz (se dec\u00eda que para ingresar a la orden deb\u00edan escupirla y pisarla), etc. Las \u00fanicas pruebas que los condenaron, eran las confesiones sacadas bajo tortura a los pocos sobrevivientes del viernes negro.<\/p>\n\n\n\n<p>Por orden del Papa Clemente V, un d\u00eda viernes 13 de octubre de 1307, cada Caballero Templario recibi\u00f3 un sobre con el sello papal, con la orden de entregarlo a un destinatario y esperar la respuesta. La obediencia prometida al Papa hizo que los caballeros llevaran el recado y&#8230; pero mientras esperaban la respuesta, casi todos fueron asesinados. El recado papal conten\u00eda una orden terminante para el destinatario de la carta que, de casualidad, era un sodado y la orden consist\u00eda en&#8230; <em>asesinar al mensajero<\/em>. Ese fat\u00eddico viernes 13 murieron la mayor\u00eda de los caballeros; algunos no encontraron al destinatario y fueron apresados al regresar a los cuarteles, otros se resistieron pero fueron llevados prisioneros para ser juzgados, entre ellos el Gran Maestre de la Orden&nbsp;<strong>Jacobo de Molay<\/strong>&nbsp;que termin\u00f3 en la hoguera y unos pocos\u2026 violaron el sello papal y al advertir la trampa, huyeron por diferentes caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor flota naval del mundo de aquel momento, que era la templaria, fue incautada o destruida; sin embargo, desaparecieron misteriosamente 13 naves con rumbo desconocido (pero esa es otra historia).<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente fueron s\u00f3lo nueve los templarios sobrevivientes; nueve soldados sacerdotes envejecidos y cansados; nueve como el n\u00famero de fundadores de la Orden, nueve como los Magos del Oriente que adoraron al Redentor. El camino del calvario que cada uno emprendi\u00f3 desde diferentes estancias, los hizo coincidir en uno de los pocos lugares donde la influencia del Papado era muy d\u00e9bil, en la agreste y lejana Escocia. All\u00ed llegaron y fueron cobijados en el gremio de r\u00fasticos y analfabetos constructores cuyos miembros los alimentaron, abrigaron y escondieron, entre la mamposter\u00eda de un templo inacabado. All\u00ed los sacerdotes guerreros celebraron sus misas y se convirtieron en confesores de la r\u00fastica cofrad\u00eda, all\u00ed celebraron matrimonios y acompa\u00f1aron a los difuntos de sus benefactores ofreci\u00e9ndoles la \u00faltima unci\u00f3n. All\u00ed fueron envejeciendo y murieron cada uno a su tiempo; pero antes y con gratitud, ense\u00f1aron a los hijos de aquellos alba\u00f1iles a mejorar el oficio heredado de sus padres y a escribir, tanto con plumas en el papel, como con las piedras que iban colocando al construir. As\u00ed les transmitieron el secreto encontrado en las oscuras catacumbas debajo del antiguo Templo de Jerusal\u00e9n y les revelaron una historia que ya el mundo hab\u00eda olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el viento esparce las hojas oto\u00f1ales de los \u00e1rboles, la vida hizo lo propio con los hijos de los c\u00f3frades esparci\u00e9ndolos por el mundo. Pero de padres a hijos, y de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n preservaron la tradici\u00f3n revelada y por el mundo construyeron otros templos cuyas piedras preservaban la memoria de sus agradecidos maestros. Construir fue la consigna de estos obreros del mundo, el cincel su pluma y la piedra su papiro. En aquellos antiguos templos, muchos en ruinas, todav\u00eda puede verse la forma de la cruz como un crisol alqu\u00edmico mientras la piedra yace horadada por el tiempo, algunos fueron demolidos, otros profanados y otros incendiados mientras el tiempo difumina aquella memoria esculpida.<\/p>\n\n\n\n<p>El enigm\u00e1tico Fulcanelli, a principios del siglo XX, nos ofrece una pista para decodificar el antiguo lenguaje de piedra esculpido por aquellos obreros escoceses. Nada se sabe de su identidad, de sus or\u00edgenes ni de su destino final. Su legado comprende tres obras; a la ya referida como <em>\u00ab<strong>El Misterio de las Catedrales<\/strong>\u00bb <\/em>suceder\u00e1 una segunda obra tan extra\u00f1a como su predecesora cuyo T\u00edtulo es <em>\u00ab<strong>Las Moradas FIlosofales<\/strong>\u00bb  <\/em>publicada en 1930. Libro \u00e9ste \u00faltimo, que dedica al an\u00e1lisis del simbolismo en construcciones antiguas de la m\u00e1s variada \u00edndole. En \u00e9ste libro deja una pista, s\u00f3lo para entendidos, al contarnos que la historia se abre en el&nbsp;<strong><em>G\u00e9nesis<\/em><\/strong>&nbsp;con el Relato del Diluvio y culmina en el&nbsp;<strong><em>Apocalipsis<\/em><\/strong>&nbsp;con las llamas ardientes del Juicio Final.&nbsp;<strong>Mois\u00e9s<\/strong>,&nbsp;<em>\u201cel salvado de las aguas<\/em>\u201d escribe el primero y&nbsp;<strong>Juan<\/strong>,&nbsp;<em>\u201cfigura sagrada de la exaltaci\u00f3n solar\u201d<\/em>, cierra las escrituras por los sellos del Fuego y el Azufre.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Fulcanelli, a trav\u00e9s de sus disc\u00edpulos que editaron sus dos primeras obras, anunci\u00f3 un tercer libro con el que culminar\u00eda el testimonio de los siglos, cuyo sugestivo t\u00edtulo es&nbsp;<em>\u201c<strong>Finis Gloriae Mundi<\/strong>\u201d<\/em>&nbsp;(el fin de la gloria del mundo). Una versi\u00f3n presuntamente ap\u00f3crifa circula desde 1999. El verdadero libro, que completar\u00eda el tr\u00edptico herm\u00e9tico, permanece oculto, al igual que la esquiva identidad de su autor, la que ser\u00e1 motivo de otro art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe una historia diferente de la que narraron los hombres comunes o profanos tributarios de intereses mezquinos y mediocres, que s\u00f3lo se refirieron a reyes, batallas, mentiras, enga\u00f1os y traiciones. La verdadera historia fue escrita al costado del tiempo y narra lo que el hombre hizo desde la ca\u00edda y anticipa lo que har\u00e1 por su propia voluntad hasta su redenci\u00f3n en el juicio final. Las Catedrales y las Moradas que Fulcanelli estudi\u00f3, atestiguan el comienzo y el transcurso los diferentes ciclos de la civilizaci\u00f3n humana, cuyo comienzo es muy anterior al que se reconoce y cuyo final pocos interpretan. Sus signos revelan parte del secreto alqu\u00edmico o&nbsp;<strong><em>verbum dimiddum<\/em><\/strong>, el estrecho sendero que conduce al conocimiento real.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>El Equipo de Redacci\u00f3n de SEPA<\/strong> pone a disposici\u00f3n de los lectores  versiones en PDF de <strong><em>\u00abEl Misterio de las Catedrales\u00bb<\/em><\/strong> (sin im\u00e1genes) y<em> \u00ab<strong>Las Moradas Filosofales<\/strong>\u00ab<\/em>. <\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-Ls-Moradas-Filosofales.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Fulcanelli Ls Moradas Filosofales.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-982a37f3-4dd1-40e4-9e30-c3d5c119f755\" href=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-Ls-Moradas-Filosofales.pdf\">Fulcanelli Ls Moradas Filosofales<\/a><a href=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-Ls-Moradas-Filosofales.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-982a37f3-4dd1-40e4-9e30-c3d5c119f755\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-El-Misterio-de-las-Catedrales.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Fulcanelli El Misterio de las Catedrales.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-378272d5-2f38-4bd3-8fd2-bfb0fd701f33\" href=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-El-Misterio-de-las-Catedrales.pdf\">Fulcanelli El Misterio de las Catedrales<\/a><a href=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Fulcanelli-El-Misterio-de-las-Catedrales.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-378272d5-2f38-4bd3-8fd2-bfb0fd701f33\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Artemio Gris<\/strong>&nbsp;es un nombre de pluma de un periodista de investigaci\u00f3n que colabora exclusivamente para \u00abEl Peso\u00bb<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Artemio Gris]: M\u00e1s de cien a\u00f1os han pasado desde que un enigm\u00e1tico alquimista se adentrara en los misterios de ciertos&nbsp;\u201cMaestros sin palabras y sin voz\u201d&nbsp;cuyos secretos est\u00e1n a la vista de todos, pero preservados en arcanos signos esculpidos en los bajorrelieves de antiguos templos ojivales. 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