{"id":619,"date":"2024-12-31T03:48:48","date_gmt":"2024-12-31T03:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/elpeso.ar\/?p=619"},"modified":"2024-12-31T22:33:07","modified_gmt":"2024-12-31T22:33:07","slug":"el-mate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpeso.ar\/index.php\/2024\/12\/31\/el-mate\/","title":{"rendered":"El Mate"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[SEPA]<\/strong>\u00a0Tal vez muchos prefieran describir a Ezequiel Mart\u00ednez Estrada (1885-1964) por sus posiciones pol\u00edticas, enemistades o filiaciones partidarias, o por su actividad institucional como fundador de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), o por las cr\u00edticas e insultos que ha recibido por intelectuales de su tiempo. Su antiperonismo le granjeo la antipat\u00eda de grandes escritores como Arturo Jauretche; su simpat\u00eda por el socialismo cubano de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara (a quien entrevist\u00f3 personalmente y edit\u00f3 sus discursos) la enemistad de quien fuera su mentora, la escritora Victoria Ocampo. Profesor de grandes hombres como Ernesto S\u00e1bato y Ren\u00e9 Favaloro, gan\u00f3 tambi\u00e9n en dos oportunidades el premio nacional de literatura y el premio\u00a0<em>\u201cCasa de las Am\u00e9ricas\u201d<\/em>, que le posibilit\u00f3 viajar a Cuba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"350\" height=\"232\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/EzequielMartinezEstrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-622\" style=\"width:762px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/EzequielMartinezEstrada.jpg 350w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/EzequielMartinezEstrada-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue un decidido antiimperialista que aborrec\u00eda la pol\u00edtica estadounidense para Am\u00e9rica Latina y el centralismo porte\u00f1o, plasmado en su libro&nbsp;<em>\u201cLa Cabeza de Goliat\u201d<\/em>. Jorge Luis Borges, lo reivindica a\u00fan sabi\u00e9ndose conservador y dijo sobre \u00e9l:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><em>\u201cSu admirable poes\u00eda ha sido borrada por una vasta obra en prosa, por libros como \u201cRadiograf\u00eda de la pampa\u201d (1933), \u201cSarmiento\u201d (1946) y \u201cMuerte y transfiguraci\u00f3n de Mart\u00edn Fierro\u201d (1948). Su visi\u00f3n de la patria fue melanc\u00f3lica; los hechos ulteriores la confirman. Lugones le confi\u00f3 que estaba de acuerdo con \u00e9l, pero que hay cosas que no deben decirse porque pueden desalentar a la gente.\u201d<\/em><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte David Vi\u00f1as dijo sobre Mart\u00ednez Estrada:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><em>\u201cMart\u00ednez Estrada (&#8230;) aparec\u00eda como situado al filo tanto de Sur como de La Naci\u00f3n; era un tolerado all\u00ed dentro cada vez m\u00e1s solitario, que acumulaba rencores y lucidez, saludablemente agresivo y al borde del retiro permanente. Incluso, a veces pens\u00e1bamos que se lo pod\u00eda llevar a una ruptura y a una redefinici\u00f3n calculando que por algo su tem\u00e1tica era lo que m\u00e1s coincid\u00eda con nuestras preocupaciones fundamentales; y si bien Radiograf\u00eda&#8230; resultaba excesivamente impresionista o epigram\u00e1tica, Muerte y transfiguraci\u00f3n de Mart\u00edn Fierro parec\u00eda una rectificaci\u00f3n, en 1948, mucho m\u00e1s descarnada, historizada y penetrante que el trabajo de 1933.\u201d<\/em><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fecundo en sus ideas pol\u00edticas propuso trasladar la capital a la ciudad de Bah\u00eda Blanca, llegando a escribir una carta al gobernante de facto Pedro Eugenio Aramburu, que la ignor\u00f3. Sin embargo esta idea inspir\u00f3 el&nbsp;<em>\u201cProyecto Patagonia\u201d<\/em>, que en vano intent\u00f3 llevar a cabo el Presidente Ra\u00fal Alfons\u00edn en la d\u00e9cada del \u201980 del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\"><strong>EL MATE<\/strong><br><br>De ti a m\u00ed, mano a mano,<br>el mate viene y va.<br>El mate es como un di\u00e1logo<br>con pausas que llenar.<br>(Dar\u00edo lo ha llamado<br>calumet de la paz)<br>Ni\u00f1o que se ha dormido<br>cansado de llorar.<br>Y a\u00fan suspira, la lluvia<br>cae sobre la ciudad.<br>El brasero sus brasas<br>aviva fraternal<br>y como en la charada<br>llena todo el hogar.<br>De ti a m\u00ed, mano a mano<br>el mate viene y va.<br>Nos quedamos callados<br>mirando sin mirar<br>un cuadro, un libro abierto,<br>un reflejo fugaz.<br>Tenemos una pena<br>como de soledad;<br>nos falta un hijo y algo<br>que no tendremos ya.<br>El reloj da la hora<br>de la serenidad<br>y grano a grano cuenta<br>arenas en el mar.<br>La lluvia se dir\u00eda<br>que liquida el cristal,<br>El brasero calienta<br>el fr\u00edo del hogar.<br>De ti a m\u00ed, mano a mano,<br>el mate viene y va.<br>Hace poco perdimos<br>un amigo ejemplar,<br>perdimos un hermano<br>de exquisita bondad<br>Se le escap\u00f3 la vida<br>antes de comenzar<br>Presente en el silencio<br>sabemos bien que est\u00e1,<br>pero callamos porque<br>no podemos hablar.<br>T\u00fa principiaste un cuadro,<br>yo un libro; y ah\u00ed est\u00e1n<br>sin terminar las manos<br>la estrofa sin final<br>De ti a m\u00ed, mano a mano<br>el mate viene y va.<br>Llevamos siete a\u00f1os<br>de vida conyugal<br>y nuestro amor reclina<br>su frente en la amistad.<br>De los viejos proyectos<br>casi no hablamos m\u00e1s;<br>hay algo que nos dice<br>de un fracaso brutal.<br>Nos miramos con pena<br>durmiendo sin so\u00f1ar;<br>nos ha enga\u00f1ado el sue\u00f1o,<br>ya no so\u00f1amos m\u00e1s.<br>De ti a m\u00ed, mano a mano<br>el mate viene y va;<br>viene a m\u00ed fervoroso,<br>casi fr\u00edo a ti va.<br>No hay m\u00e1s luz que las brasas<br>ni m\u00e1s calor quiz\u00e1s.<br>Mi cigarrillo quema<br>sustancia sideral<br>y como se ve poco<br>no nos vemos llorar.<br><br><strong>Ezequiel Mart\u00ednez Estrada (1895-1964)<\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Retom\u00f3 el tema de&nbsp;<em>\u201ccivilizaci\u00f3n y barbarie\u201d<\/em>&nbsp;expresando sus dudas sobre la virtud de la civilizaci\u00f3n as\u00ed propuesta, contradiciendo a Sarmiento y a la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos y que, Mart\u00ednez Estrada, manifiesta con claridad desde sus escritos m\u00e1s tempranos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El paso tiempo nos posibilita no ser contempor\u00e1neos del pasado y reconocer en Ezequiel Mart\u00ednez Estrada por sobre todas las cosas, a un admirable pensador que ha vivido y sufrido intensamente a su Patria; y a un extraordinario poeta, como lo demuestra la poes\u00eda que elegimos para esta antolog\u00eda titulada&nbsp;<em>\u201cEl Mate\u201d<\/em>. Para algunos, el poema m\u00e1s triste que jam\u00e1s se haya escrito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[SEPA]\u00a0Tal vez muchos prefieran describir a Ezequiel Mart\u00ednez Estrada (1885-1964) por sus posiciones pol\u00edticas, enemistades o filiaciones partidarias, o por su actividad institucional como fundador de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), o por las cr\u00edticas e insultos que ha recibido por intelectuales de su tiempo. 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