{"id":469,"date":"2024-10-01T17:40:23","date_gmt":"2024-10-01T17:40:23","guid":{"rendered":"https:\/\/elpeso.ar\/?p=469"},"modified":"2024-10-01T17:41:35","modified_gmt":"2024-10-01T17:41:35","slug":"469","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpeso.ar\/index.php\/2024\/10\/01\/469\/","title":{"rendered":"Historia de la Escritura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[<strong>Silvio Marcelo Dall&#8217;Ara<\/strong>]: Comentario del Libro<em> \u00ab<strong>Historia de la Escritura\u00bb<\/strong><\/em> de <strong>Louis Jean Calvet<\/strong> (1996\/Libreirie Plon Par\u00eds Francia &#8211; 2007\/Ediciones Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Espa\u00f1a)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acto de escribir reflej\u00f3 a lo largo de la historia humana, los esfuerzos por evitar el desvanecimiento de la palabra y de su memoria. Aquellos lejanos sonidos con sus significados se fueron perdiendo con el transcurso del tiempo, a medida que las sucesivas civilizaciones que poblaron la tierra desaparecieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la misma forma que el lenguaje articulado fue diferenciando a los primeros hombres de otros reba\u00f1os de mam\u00edferos con los que compart\u00eda cierta inconciencia animal e instintiva; la escritura posibilit\u00f3 distinguir entre las incipientes comunidades humanas, aquellas que ingresaron a la historia al dejar inscriptos en piedra, madera o arcilla los primeros vestigios de palabras atrapadas en signos, primero pictogr\u00e1ficos, luego ideogr\u00e1ficos, por \u00faltimo fon\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio e interpretaci\u00f3n de estos primeros vestigios escriturales hoy constituye una ciencia cuyo origen moderno es apenas posterior a la Revoluci\u00f3n Francesa (fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX) y entre cuyos exponentes se destac\u00f3 el egipt\u00f3logo y fil\u00f3logo franc\u00e9s Jean-Fran\u00e7ois Champollion (1790-1832), tradici\u00f3n a la que luego adscribieron James Germain F\u00e9vrier (1895-1976) y en la actualidad Louis Jean Calvet (1942) autor de \u201c<em>La Historia de la Escritura desde Mesopotamia hasta nuestros d\u00edas<\/em>\u201d, obra publicada en Par\u00eds en el a\u00f1o 1996 y que aqu\u00ed comentamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Atraviesa el texto de Calvet cierto af\u00e1n codificador propio de la escuela racionalista francesa, la que, presa del entusiasmo enciclopedista heredado de Denis Diderot (1713-1784) profes\u00f3 la convicci\u00f3n que sosten\u00eda que el universo puede ser clasificado y compartimentado para permitir su conocimiento. Sin embargo, esta idea, que hoy muchos reconocen como un mito moderno, nos ha facilitado la comprensi\u00f3n del recorrido que propone Calvet desde las muescas gravadas en huesos hace 35.000 a\u00f1os, a las manos auri\u00f1acenses pintadas en negativo en las grutas de Espa\u00f1a o Argentina, o a los primeros pictogramas que precedieron a la escritura cuneiforme para arribar finalmente a los complejos sistemas ideogr\u00e1ficos, sil\u00e1bicos y alfab\u00e9ticos; en un escenario que hace inteligible el milenario esfuerzo humano orientado a trasladar una idea o palabra expresada oralmente a un signo que trasciende al emisor, a su memoria o aun a su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decimos esto \u00faltimo porque el conocimiento en sus or\u00edgenes era som\u00e1tico, dado que todo lo que aprend\u00edan las primeras comunidades y sus vivencias, s\u00f3lo pod\u00eda reposar en la memoria individual y colectiva de sus miembros. Al no existir registro alguno, cada persona ten\u00eda que recordar para sobrevivir, la experiencia transmitida oralmente por sus ancestros, la que a su vez era enriquecida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontramos en la gr\u00e1fica exposici\u00f3n de Calvet ideas que sugieren la independencia inicial de los sistemas escriturales respecto de los sistemas orales (o lengua hablada), al punto que algunos pictogramas podr\u00edan haber sido utilizados para representar cualquier cosa diferente del lenguaje articulado (gestos por ejemplo); tal como los pictogramas musicales representan signos y sonidos vali\u00e9ndose de tablaturas, pentagramas y figuras. Tambi\u00e9n explica la compleja relaci\u00f3n existente entre la representaci\u00f3n gr\u00e1fica y el fonetismo y hace un sorprendente paneo descriptivo y comparativo de sistemas escriturales surgidos en un espectro que se remonta desde 5000 a\u00f1os antes de Cristo hasta la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es destacable que el texto est\u00e1 libre del etnocentrismo que caracteriza a muchos ling\u00fcistas, antrop\u00f3logos y fil\u00f3sofos europeos al punto que el autor califica de brutal e ideol\u00f3gica la propuesta sistematizadora de Juan Jacobo Rousseau quien al explicar las \u201c<em>tres maneras de escribir<\/em>\u201d (mediante glifos, caracteres y alfabetos) los hace corresponder a tres estadios diferentes de \u201c<em>evoluci\u00f3n cultural de la humanidad<\/em>\u201d. Siguiendo esta perspectiva, \u201c\u2026<em>el dibujo de los objetos corresponde a pueblos salvajes, los signos de palabras y proposiciones a pueblos b\u00e1rbaros y el alfabeto a los pueblos civilizados\u2026\u201d.<\/em>&nbsp;Si bien el libro adopta una perspectiva evolutiva cuando describe el desarrollo de los criptogramas cuneiformes y su influencia posterior en los sistemas alfab\u00e9ticos fenicios y griegos; lo hace prescindiendo de cualquier valoraci\u00f3n peyorativa respecto de los pueblos y culturas que los crearon.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se atribuye a los sumerios haber \u201c<em>inventado<\/em>\u201d la escritura hace 5.500 a\u00f1os. Su cultura y su lengua han sobrevivido a su desaparici\u00f3n y han colonizado con sus tradiciones, civilizaciones posteriores como las de Babilonia, Asiria, los hititas de Anatolia y los hebreos. Muestra de ello es una antigua leyenda conservada en los signos cuneiformes de antiguas tablillas de arcilla, que transcriben un \u201c<em>Himno Sagrado<\/em>\u201d que se conoce como \u201c<em>La invocaci\u00f3n m\u00e1gica a Nudimmud<\/em>\u201d. La leyenda nos cuenta sobre la ambici\u00f3n de los reyes antediluvianos de Shubur, Hamazi, Sunner, Akad y Mar-Tu; de la existencia en cada una de estas ciudades de un Ziggurat, inmensas torres piramidales que un\u00edan la tierra con el mundo de los dioses y del castigo que el Dios En-ki impuso a la soberbia de los reyes despoj\u00e1ndolos de la lengua primordial de la creaci\u00f3n. Desde entonces los seres humanos no pueden entenderse porque cada pueblo fue condenado a expresarse con una lengua diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este relato fue adoptado con posterioridad por la tradici\u00f3n hebrea en la leyenda de la Torre de Babel que explica tambi\u00e9n el origen de la diversidad de lenguas como un castigo de los dioses al anhelo humano por alcanzar los cielos, una met\u00e1fora de la palabra y del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Louis Jean Calvet narra en el cap\u00edtulo 11 del texto, los intentos por recuperar los significados olvidados de antiguas escrituras, adentr\u00e1ndose en los primeros m\u00e9todos de desciframiento de la mano de Jean Francois Champolli\u00f3n que comenz\u00f3 a iluminar los jerogl\u00edficos egipcios estudiando la piedra Rosetta y de Michael Vendris quien junto a John Chadwick hicieron lo propio con la llamada escritura lineal B encontrada y clasificada por Arthur Evans en Cnosos. En las \u00faltimas p\u00e1ginas se refiere al enigm\u00e1tico disco de Efaistos encontrado en 1908 en la Isla de Creta, cuyos mudos e indiferentes signos, todav\u00eda esperan que alguien los saque de su letargo milenario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro de Louis Jean Calvet no cede a la mera enumeraci\u00f3n erudita de datos abundantes, sino que proporciona una perspectiva anal\u00edtica que explica en el amplio marco temporal elegido, la compleja evoluci\u00f3n de la escritura; reconstruyendo una historia fascinante con sus logros y persistentes misterios. Su \u201c<em>Historia de la Escritura<\/em>\u201d constituye un valiente desaf\u00edo a la voluntad de los dioses al incentivar al lector a descifrar los enigmas de las lenguas olvidadas.\u00a0SMD<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Silvio Marcelo Dall&#8217;Ara]: Comentario del Libro \u00abHistoria de la Escritura\u00bb de Louis Jean Calvet (1996\/Libreirie Plon Par\u00eds Francia &#8211; 2007\/Ediciones Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Espa\u00f1a) El acto de escribir reflej\u00f3 a lo largo de la historia humana, los esfuerzos por evitar el desvanecimiento de la palabra y de su memoria. 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