{"id":1192,"date":"2026-02-08T21:05:21","date_gmt":"2026-02-08T21:05:21","guid":{"rendered":"https:\/\/elpeso.ar\/?p=1192"},"modified":"2026-02-08T21:05:22","modified_gmt":"2026-02-08T21:05:22","slug":"el-otro-yo-del-dr-merengue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpeso.ar\/index.php\/2026\/02\/08\/el-otro-yo-del-dr-merengue\/","title":{"rendered":"El Otro Yo del Dr. Merengue"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>[SEPA]<\/strong>\u00a0La primera portada del Diario Argentino Clar\u00edn (publicada el 28 de agosto de 1945), daba cuenta de los avatares finales de la segunda guerra mundial, que acababa de finalizar: el inicio de la ocupaci\u00f3n en el frente oriental, la invasi\u00f3n a Tokio y los efectos de la bomba de Nagasaki. Tanto en ese diario, como en una ic\u00f3nica revista de la \u00e9poca llamada\u00a0<em>\u201c<strong>El Hogar<\/strong>\u201d<\/em>, editada desde 1904 por\u00a0<strong>Alberto M. Haynes<\/strong>; aparec\u00edan unas vi\u00f1etas c\u00f3micas con el ins\u00f3lito t\u00edtulo\u00a0<em>\u201c<strong>El Otro yo del Dr. Merengue<\/strong>\u201d<\/em>, una suerte de dupla criolla y c\u00f3mica; paralela a la del\u00a0<em>\u201c<strong>Dr. Jekyll y Mister Hyde<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0imaginada por el gran escritor escoc\u00e9s\u00a0<strong>Robert Louis Stevenson<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"297\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Clarin-ElHogar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1193\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Clarin-ElHogar.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Clarin-ElHogar-300x223.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El padre de esta creaci\u00f3n fue el dibujante, historietista, caricaturista, humorista y editor argentino,\u00a0<strong>Don Jos\u00e9 Antonio Guillermo Divito<\/strong>\u00a0(1904 -1969); quien, unos meses antes -a finales de 1944-, hab\u00eda fundado la revista humor\u00edstica\u00a0<em>\u201c<strong>Rico Tipo<\/strong>\u201d,\u00a0<\/em>donde tambi\u00e9n se publicar\u00edan las desventuras del Dr. Merengue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"254\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue-HomenajeADivito.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1194\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue-HomenajeADivito.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue-HomenajeADivito-300x191.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>\u00bf<strong>Qui\u00e9n fue Guillermo Divito<\/strong>?<\/em>\u00a0En alguna medida ha sido el primer transgresor de la gr\u00e1fica argentina al proponer una mirada un poco m\u00e1s osada de las costumbres de la \u00e9poca en la que public\u00f3 sus creaciones. Irrumpe en un momento en el que, la revista\u00a0<strong>Patoruz\u00fa<\/strong>\u00a0de\u00a0<strong>Dante Quinterno<\/strong>\u00a0-con sus personajes de tierra adentro como el\u00a0<strong>Indio Patoruz\u00fa<\/strong>\u00a0y su familia-, combinados con el arquetipo porte\u00f1o de\u00a0<strong>Isidoro Ca\u00f1ones<\/strong>, estaba en auge. Sin embargo, la propuesta de\u00a0<strong>Dante Quinterno<\/strong>\u00a0estaba imbuida de una ingenua moralidad que propon\u00eda una visi\u00f3n muy clara del bien y del mal; representados respectivamente por el<strong> indio tehuelche<\/strong>, s\u00edmbolo de la pura argentinidad, y el\u00a0<em>\u201c<strong>botaraz o trompeta<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0porte\u00f1o\u00a0<strong>Isidoro Ca\u00f1ones<\/strong>. Aun as\u00ed, la maldad de Isidoro siempre es traviesa, redimible, ingenua y tiene su pertinente castigo en las aventuras con el indio.\u00a0<strong>Divito<\/strong>\u00a0trabaj\u00f3 para la editorial de Quinterno, aprendi\u00f3 mucho de esa experiencia y en ella alcanz\u00f3 su verdadero lenguaje gr\u00e1fico; pues all\u00ed fue donde comenz\u00f3 a dibujar sus famosas\u00a0<em>\u201c<strong>Chicas Divito<\/strong>\u201d.<\/em>\u00a0Cuando su estilo se diferenci\u00f3 demasiado, al comenzar a ser un poco m\u00e1s osado que el de la revista Patoruz\u00fa, por sus diferencias con la idea gr\u00e1fica de Quinterno (orientada m\u00e1s que nada a la familia) tom\u00f3 su rumbo propio y fund\u00f3\u00a0<em>\u201c<strong>Rico Tipo<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"515\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Divito.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1195\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Divito.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Divito-233x300.jpg 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Guillermo Divito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 1944, Divito alcanz\u00f3 vuelo propio y su revista iconoclasta irrumpi\u00f3 primero en Buenos Aires y luego en las Provincias, vendiendo la friolera de 350.000 ejemplares y llegando en poco tiempo -en su mayor esplendor- a vender un mill\u00f3n de ejemplares. De esta forma super\u00f3 al maestro Quinterno sin sacarlo del medio (pues Patoruz\u00fa perdurar\u00eda dando batalla y ganando varias) y coloc\u00e1ndose como antagonista conceptual de\u00a0<em>\u201c<strong>Rico Tipo<\/strong>\u201d<\/em>, la revista de Divito. Puede afirmarse que la aparici\u00f3n de\u00a0<em>\u201c<strong>Rico Tipo<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0implic\u00f3 la primera segmentaci\u00f3n radical del mercado de lectores; pues, aunque hoy pueda parecer extra\u00f1o; a revistas como Patoruz\u00fa la compraban los padres para toda la familia y especialmente para sus hijos por considerarla divertida, ingenua y moralmente formativa. Las revistas como\u00a0<em>\u201c<strong>El Hogar<\/strong><\/em>\u201d o\u00a0<em>\u201c<strong>LeoPlan<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0si bien estaban destinadas a las amas de casa y a los quehaceres de la familia, los hijos y a la lectura, sol\u00edan incluir literatura popular y tiras c\u00f3micas de los dibujante de la \u00e9poca y a nadie se le hubiera ocurrido que las mismas no eran adecuadas para el ambiente familiar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"537\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1196\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Portada de la revista Rico Tipo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modelo social imperante a principio de siglo, propon\u00eda la figura de la familia como eje central de la sociedad, con roles m\u00e1s o menos definidos que orientaban al hombre como proveedor y a la mujer como encargada del hogar y madre de familia. Un hombre concebido para trabajar como obrero industrial o en oficina, a expensas de su jefe y en el hogar a expensas de su esposa. La mujer, estaba destinada a un rol de ama de casa y a la educaci\u00f3n b\u00e1sica de los hijos de la familia, para que \u00e9stos puedan ingresar y adaptarse al sistema educativo primario p\u00fablico, donde se les ense\u00f1aba con cierta solvencia a leer y hacer c\u00e1lculos imprescindibles para la vida laboral, a cumplir horarios, a tener disciplina y se los adoctrinaba en otros valores culturales e hist\u00f3ricos que amalgamaban a una nacionalidad o patriotismo en ciernes o formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"512\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chicas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1197\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chicas.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chicas-234x300.jpg 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Las chicas Divito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La tarea cultural de la generaci\u00f3n del \u201980 termin\u00f3 creando una nueva argentinidad y aunque fracas\u00f3 por no poder concretar un sistema pol\u00edtico estable, ni un sistema econ\u00f3mico m\u00e1s equitativo; s\u00ed cre\u00f3 una sociedad culturalmente homog\u00e9nea, un producto nuevo y \u00fanico en el mundo, donde los hijos de extranjeros llegados a estas tierras hablaron un mismo idioma. El turco, el tano, el ruso, el franchute y el gallego compart\u00edan la escuela, el trabajo, el servicio militar y una misma cultura popular: m\u00fasica argentina, literatura argentina, la radio argentina, el cine nacional de gran relieve. Adoptaron al automovilismo nacional y al f\u00fatbol como deportes populares y crearon un mercado de lectores hispanoparlantes \u00fanico en el mundo con una enorme producci\u00f3n de peri\u00f3dicos, libros y revistas para hombres y mujeres, grandes y chicos que superaba largamente a la producci\u00f3n cultural de muchos pa\u00edses europeos tanto en calidad como en cantidad y generando a su vez una enorme audiencia para el cine y la radio; que retroalimentaba esta argentinidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"246\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1198\" style=\"aspect-ratio:1.6261195451946897;width:585px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue3.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ElOtroYoDelDrMerengue3-300x185.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El Dr. Merengu<\/strong>e<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno educativo argentino se expandi\u00f3 socialmente de la escuela primaria universal de la generaci\u00f3n del \u201980, a una escuela secundaria gratuita bastante generalizada durante el gobierno del <strong>Presidente Hip\u00f3lito Yrigoyen<\/strong> (1852-1933) y por \u00faltimo, durante el gobierno del <strong>Presidente Juan Domingo Per\u00f3n<\/strong> (1895-1974), a una universidad p\u00fablica y gratuita de gran calidad, lo que se mantuvo a pesar de los avatares pol\u00edticos, hasta la d\u00e9cada de los \u201970, cuando comienza una crisis educativa progresiva y generalizada. En este contexto cultural, el humor gr\u00e1fico de Patoruz\u00fa, representaba a la nueva argentina que hab\u00eda nacido de la guerras civiles del siglo XIX y se concret\u00f3 en un modelo sincr\u00e9tico de familia italo-hisp\u00e1nica cat\u00f3lica y tradicional; que toleraba, entre los arquetipos al d\u00edscolo soltero u oveja negra como\u00a0<strong>Isidoro Ca\u00f1ones<\/strong>, mantenido, mujeriego, jugador y juerguero; pero al que nadie tomaba en serio. Era contrapuesto al noble, honesto y muy rico terrateniente,\u00a0<strong>Indio Patoruz\u00fa<\/strong>\u00a0(una suerte de compensaci\u00f3n inconsciente y simb\u00f3lica por la conquista del desierto).\u00a0<strong>Isidoro<\/strong>\u00a0cumpl\u00eda la funci\u00f3n de anticuerpo que educaba como un contra ejemplo con sus malas experiencias, siempre castigadas para preservar a la noble argentinidad del\u00a0<strong>Indio Patoruz\u00fa<\/strong>. La familia argentina, pod\u00eda estar tranquila e incluso divertirse con este arquetipo d\u00edscolo, asimilable al\u00a0<em>\u201c<strong>t\u00edo soltero<\/strong>\u201d<\/em>, un adulto inmaduro c\u00f3mplice de travesuras de los hijos de la familia.<em>\u00bf<strong>Qu\u00e9 cambia con Divito<\/strong>?<\/em>\u00a0Que el t\u00edo soltero se rebela y no se quiere amoldar al secundario rol de buf\u00f3n que el esquema que la familia nuclear le hab\u00eda asignado, no quiere ser considerado como un ap\u00e9ndice pintoresco y un mal ejemplo para no seguir.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"454\" height=\"210\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1199\" style=\"aspect-ratio:2.16215210596815;width:764px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo1.jpg 454w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/RicoTipo1-300x139.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Portadas de Rico Tipo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se revela en una suerte de verdadera revoluci\u00f3n machista contra la familia nuclear y demuestra con su \u00e9xito, que puede vivir muy bien fuera de ese esquema.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"269\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fulmine.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1200\" style=\"aspect-ratio:1.4870752250943944;width:625px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fulmine.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fulmine-300x202.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>F\u00falmine<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9se es el paradigma que impone la revista <em>\u201c<strong>Rico Tipo<\/strong>\u201d<\/em> de Divito, quien luego de una discusi\u00f3n\u00a0con su maestro\u00a0<strong>Dante Quinterno<\/strong>, quien le hab\u00eda pedido que alargue la falda de sus mujeres en el dibujo, renunci\u00f3. En el fondo, Divito consideraba que la pacater\u00eda de\u00a0<strong>Patoruz\u00fa<\/strong>\u00a0no dejaba de reflejar cierta hipocres\u00eda social. Es por ello que sus personajes, que abrevan en los mismos arquetipos argentinos, alcanzan un mayor grado de provocaci\u00f3n que desnuda las actitudes formales de la sociedad de aquella \u00e9poca. \u00c9l mismo fue como sus personajes, o sus personajes masculinos fueron \u00e9l (como quieran). Fue un elegante y simp\u00e1tico Playboy, que manejaba autos convertibles y viv\u00eda rodeado de mujeres hermosas. Un sibarita de la vida, generoso y brillante en su tarea, que supo elegir a los mejores colaboradores que pudo encontrar. No podemos perder de vista que, por ejemplo, el gran poeta argentino\u00a0<strong>Conrado Nal\u00e9 Roxlo<\/strong>, trabaj\u00f3 en su revista junto a otros talentosos creadores gr\u00e1ficos como\u00a0<strong>Joaqu\u00edn Lavado<\/strong>\u00a0(<strong>Quino<\/strong>, el pap\u00e1 de Mafalda),\u00a0<strong>Osk<\/strong>i (<strong>Oscar Conti<\/strong>) y\u00a0<strong>Carlos Warnes<\/strong>\u00a0(C\u00e9sar Bruto), entre otros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"402\" height=\"254\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/PochitaMorfoni-Bombolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1201\" style=\"aspect-ratio:1.5827130113811134;width:587px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/PochitaMorfoni-Bombolo.jpg 402w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/PochitaMorfoni-Bombolo-300x190.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Pochita Morfoni<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rico Tipo<\/strong>&nbsp;introdujo el humor social \u00e1cido, un erotismo ingenuo de sus chicas dibujadas que, sin quererlo, evidenciaban las contradicciones de la moral de la \u00e9poca y otros contenidos variados que la hac\u00edan atractiva para todos los lectores, aunque por lo general se introduc\u00eda en la familia, s\u00f3lo cuando la compraban los t\u00edos solteros (y el resto de los miembros la le\u00edan de contrabando). Mucho despu\u00e9s de&nbsp;<strong>Rico Tipo<\/strong>, en la d\u00e9cada del \u201950 del siglo XX, la revista estadounidense&nbsp;<strong>Playboy<\/strong>&nbsp;intentar\u00e1 una f\u00f3rmula similar al introducir art\u00edculos intelectuales de pretendido fuste, pero con fotos de mujeres desnudas nada sugerentes; t\u00edpica vulgaridad norteamericana para adolescentes que nunca le\u00edan esos art\u00edculos y que s\u00f3lo serv\u00edan para que mirones adultos reprimidos pudieran justificar su compra con un pretexto que cubra sus reales intenciones. Muy diferente de&nbsp;<strong>Rico Tipo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"267\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GaleriaDePersonajesDeDivito.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1202\" style=\"aspect-ratio:1.4982150172645872;width:677px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GaleriaDePersonajesDeDivito.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GaleriaDePersonajesDeDivito-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Galer\u00eda de personajeds DIvito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bf<strong>Ten\u00eda raz\u00f3n Divito<\/strong>?\u00a0<\/em>En realidad no. Por lo menos no en todo. Patoruz\u00fa y las otras publicaciones de la \u00e9poca, muy parecidas; cumpl\u00edan un rol de amalgamar una cultura nacional en formaci\u00f3n, una suerte de esp\u00edritu de la colmena que identificara y uniera a sus miembros en un mundo hostil; lo que no se puede hacer con ausencia de modelos de conducta moral. En ese tr\u00e1nsito dif\u00edcil que es crear una sociedad nueva como la argentina, reci\u00e9n salida de cruentos enfrentamientos (como los habidos durante la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX); las referencias morales devienen imprescindibles. Los ni\u00f1os ten\u00edan que formarse en una idea sobre el bien y la lealtad a su Patria, de lo contrario, la sociedad hubiera sido todav\u00eda mucho m\u00e1s inestable y violenta de lo que fue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"275\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fallutelli.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1203\" style=\"width:673px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fallutelli.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Fallutelli-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Fallutelli<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que, cuando se pregona moral, surge una presi\u00f3n social que favorece la hipocres\u00eda de algunos sus miembros que tienden a reprimir, disimular u ocultar toda conducta contraria a los c\u00e1nones impuestos. Hay hipocres\u00eda en una comunidad, porque algunos no son hip\u00f3critas y porque la conducta proba es \u00fatil y necesaria. O como dir\u00eda el escritor franc\u00e9s&nbsp;<strong>Francois de<\/strong>&nbsp;<strong>La<\/strong>&nbsp;<strong>Rochefoucauld<\/strong>&nbsp;(1613-1680):&nbsp;<em>\u201c<strong>La hipocres\u00eda es el homenaje que el vicio le rinde a la virtud<\/strong>&#8230;\u201d<\/em>. Si nadie respeta una m\u00ednima dosis de moralidad donde nada se considera valioso, bueno, honesto, probo y todo es relativo y todos tienen derecho a elegir y hacer lo que se les ocurra; estamos frente a la disoluci\u00f3n de la sociedad porque se pierde la necesidad de cohesi\u00f3n, pues nadie comparte una mirada o un proyecto compartido del destino de la comunidad, una idea del bien com\u00fan y de una m\u00ednima trascendencia. Es el individualismo extremo, el ego\u00edsmo filos\u00f3fico que le dicen y que hoy se pregona como una virtud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"319\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/AprendaDibujoEnEstudioDivito.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1204\" style=\"aspect-ratio:1.2539799167278962;width:542px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/AprendaDibujoEnEstudioDivito.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/AprendaDibujoEnEstudioDivito-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Academias Divito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero hablando de extremos, tampoco una sociedad est\u00e1tica es posible; la cr\u00edtica social y la necesidad de adaptaci\u00f3n a nuevos tiempos, requiere a veces poner en jaque algunas ideas, para ver si sobreviven o se adaptan. Aqu\u00ed aparece&nbsp;<strong>Divito<\/strong>&nbsp;con sus personajes, creando un contrapunto mutuamente enriquecedor entre la ingenuidad infantil de la Argentina de comienzo de siglo y la picard\u00eda adolescente de los a\u00f1os \u201940. El doble sentido que ilustra muchas veces la doble moral, hace su aparici\u00f3n con&nbsp;<em>\u201c<strong>El otro yo del Dr. Merengue<\/strong>\u201d<\/em>, un atildado abogado y padre de familia cuyo inconsciente traspasa sus frenos inhibitorios para que exprese lo que realmente piensa, que hoy resulta tan actual como en su propia \u00e9poca e incluso constituye una critica social.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros de sus personajes es\u00a0<strong>F\u00falmine<\/strong>, que es el tipo de persona que los inmigrantes de italianos denominaban\u00a0<em>\u201c<strong>Jettatore<\/strong>\u201d<\/em>, por la obra de teatro de\u00a0<strong>Gregorio de Laferrere<\/strong>. Dibujado como un hombre alto y delgado, de cabeza redonda, cara picada de viruelas y larga nariz afilada; siempre vestido de negro, siempre con paraguas, sombrero, gafas y guantes (todo ello negro tambi\u00e9n); a la espera de las desgracias que siempre ocurr\u00edan a sus interlocutores, despu\u00e9s de que \u00e9l se retiraba de su lado, indemne. Era el portador de la mala suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Su galer\u00eda de personajes se integraba con\u00a0<strong>Pochita Morfoni<\/strong>\u00a0(una gordita obsesionada por la comida y que intenta infructuosamente hacer dieta);\u00a0<strong>B\u00f3mbolo<\/strong>, un gordo bonach\u00f3n, ingenuo, un poco infantil, y de coraz\u00f3n noble. Cr\u00e9dulo y bondadoso, es inocente hasta lo incre\u00edble. Es capaz de creerse todo lo que le dicen, sobre todo porque entiende las frases de forma literal. Es el arquetipo del candor, un sujeto torpe que todo lo interpreta al rev\u00e9s. Est\u00e1 incapacitado para ver m\u00e1s all\u00e1 de su nariz, su mirada es simple hasta la exasperaci\u00f3n, un perfecto tonto; el\u00a0<strong>Abuelo<\/strong>\u00a0un viejecito al que le gustan las mujeres bellas y si son m\u00e1s j\u00f3venes, m\u00e1s le gustan. Pero, lejos de la imagen que normalmente se tiene del\u00a0<em>\u201c<strong>viejo verde<\/strong>\u201d<\/em>, es por dem\u00e1s galante e ingenuo y siempre est\u00e1 meti\u00e9ndose en l\u00edos por su pasi\u00f3n. Hoy se dir\u00eda que est\u00e1 en un cuerpo viejo incorrecto porque se percibe joven.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos dejar de referirnos a otro arquetipo argentino urbano: <strong>Fallutelli<\/strong>, cuyo nombre deriva de\u00a0<em>\u201cfalluto\u201d<\/em>\u00a0calificativo con el que, en lunfardo argentino, se designa a una persona falsa, desleal, hip\u00f3crita y traicionera. El Fallutelli de Divito es el empleado adulador del jefe que siempre termina traicionando a sus compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>Divito impuso su estilo gr\u00e1fico a trav\u00e9s de sus conocidas Chicas Divito, mujeres bellas, extraordinarias y seguras de s\u00ed mismas, dibujadas mucho m\u00e1s altas que cualquier hombre, m\u00e1s maduras, seguras y due\u00f1as de la situaci\u00f3n. Se caracterizaban por su estilizada cintura y amplias caderas, busto prominente con largas y torneadas piernas, de bello rostro de enormes y vivaces ojos con largas pesta\u00f1as cejas marcadas y labios gruesos con una sensual y m\u00ednima nariz. La vestimenta de las mismas lleg\u00f3 a marcar tendencia y gener\u00f3 una industria del juguete que fue anterior al de las mu\u00f1ecas\u00a0<em>\u201cBarbie\u201d<\/em>\u00a0estadounidenses. Usaron minifalda antes de la minifalda y constituyeron el estereotipo de la mujer argentina de la \u00e9poca, que prefiguraba a una mujer independiente que no renegaba de su belleza ni se convert\u00eda en un mero objeto, para ello, basta leer el rol que les asignaba en las vi\u00f1etas Divito, dejando siempre en rid\u00edculo al hombre preso de su atracci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Divito era un hacedor, adem\u00e1s de su creatividad gr\u00e1fica y literaria, de su vocaci\u00f3n editorial, tuvo en\u00a0<strong>Rico Tipo<\/strong>\u00a0una empresa de animaci\u00f3n para publicidad y una escuela de dibujo por correspondencia, entre cuyos cursos estaba el de dibujo de\u00a0<em>\u201c<strong>Chicas Divito<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0y otros cursos de dibujo. Compet\u00eda con las ic\u00f3nicas\u00a0<em>\u201c<strong>Continental School<\/strong><\/em>\u201d y\u00a0<em>\u201c<strong>Modern School<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0y la\u00a0<strong><em>\u201cEscuela Panamericana de Dibujo<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em>\u00a0entre otras, en un mundo id\u00edlico que ofrec\u00eda a los historietistas un futuro venturoso de aventuras de papel y trabajo seguro entre las tantas editoriales de historietas que hab\u00eda en Argentina. Hab\u00eda lugar para todos, para los dibujantes infantiles de\u00a0<strong>Billiken<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Anteojito<\/strong>, para los aventureros de la\u00a0<strong>Editorial Columba<\/strong>, para los fan\u00e1ticos de\u00a0<strong>Patoruz\u00fa<\/strong>, o de las ficciones estelares como la del\u00a0<strong>Eternauta<\/strong>, que sali\u00f3 un poco despu\u00e9s; as\u00ed como para aquellas otras empresas un poco m\u00e1s peque\u00f1as pero igual de interesantes como las de\u00a0<strong>L\u00fapin y sus hobbistas\u00a0<\/strong>que, mientras le\u00edan las aventuras de su club, fabricaban radios, telescopios y avioncitos a control remoto. Divito, asociado con\u00a0<strong>S\u00edvori<\/strong>\u00a0ayud\u00f3 a editar\u00a0<strong>L\u00fapin<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Fiel a su estilo, la muerte lo sorprendi\u00f3 en una ruta de Brasil mientras manejaba su coup\u00e9 fiat 1500 cuando se estrell\u00f3 contra un cami\u00f3n, un 5 de julio de 1963. Nunca se supo por qu\u00e9 su cuerpo no fue repatriado. El soltero empedernido y seductor, sab\u00eda que\u00a0<em>\u201c<strong>el calavera no chilla<\/strong>\u201d<\/em>. Esa noche las chicas divito se quedaron solas y por primera vez, el <strong>Dr. Merengue y su otro yo, coincidieron en llorar<\/strong>.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>SEPA\u00a0<\/strong>[<strong>Servicios Editoriales Period\u00edsticos Argentinos<\/strong>] Es una editorial argentina productora de contenidos period\u00edsticos desde 1992. Editora de\u00a0<strong><em>Opini\u00f3n y Tendencias<\/em><\/strong>\u00a0[Peri\u00f3dico de papel que se edit\u00f3 en 1990];\u00a0<a href=\"https:\/\/elpeso.ar\/\"><strong><em>El Peso<\/em><\/strong><\/a>\u00a0[desde 2009, siendo actualmente el peri\u00f3dico cultural on line vigente m\u00e1s antiguo de Argentina] y\u00a0<em><a href=\"https:\/\/ceeii.ar\/\"><strong>CEEII<\/strong><\/a>\u00a0<\/em>[desde 2024, sobre Pol\u00edtica, Econom\u00eda y Derecho].<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[SEPA]\u00a0La primera portada del Diario Argentino Clar\u00edn (publicada el 28 de agosto de 1945), daba cuenta de los avatares finales de la segunda guerra mundial, que acababa de finalizar: el inicio de la ocupaci\u00f3n en el frente oriental, la invasi\u00f3n a Tokio y los efectos de la bomba de Nagasaki. 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