{"id":1048,"date":"2025-12-29T18:17:31","date_gmt":"2025-12-29T18:17:31","guid":{"rendered":"https:\/\/elpeso.ar\/?p=1048"},"modified":"2026-01-02T16:39:52","modified_gmt":"2026-01-02T16:39:52","slug":"el-murmullo-de-los-insectos-por-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpeso.ar\/index.php\/2025\/12\/29\/el-murmullo-de-los-insectos-por-la-noche\/","title":{"rendered":"El murmullo de los insectos por la noche"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>[Artemio Gris]\u00a0<\/strong>Seg\u00fan el \u00e1rabe Abdul Alzhared, en la ciudad sin nombre se encuentra oculto un libro maldito cuyo t\u00edtulo se traduce\u00a0<em>como \u201cEl Murmullo de los insectos por la noche\u201d<\/em>\u00a0y al que\u00a0<strong>H. P. Lovecraft<\/strong>\u00a0(1890-1937) llam\u00f3 con el nombre de Nekronomic\u00f3n y cuya etimolog\u00eda evoca al griego antiguo y la ha explicado, se\u00f1alando que el prefijo\u00a0<em>\u201cnekro\u201d<\/em>\u00a0se refiere a cad\u00e1ver, la palabra\u00a0<em>\u201cnomo\u201d<\/em>\u00a0al concepto de ley y el sufijo\u00a0<em>\u201cikon\u201d<\/em>\u00a0a la idea de imagen o representaci\u00f3n. As\u00ed, seg\u00fan el escritor, este libro contendr\u00eda una imagen o representaci\u00f3n de la <strong>Ley de los Muertos<\/strong>. Para el autor canadiense\u00a0<strong>Donald Tyson<\/strong>\u00a0el t\u00edtulo significa\u00a0<em>\u201c<strong>exposici\u00f3n de las costumbre de los muertos<\/strong>\u201d<\/em>\u00a0y refiere las oscuras artes para controlar a los cad\u00e1veres, una suerte de hechicer\u00eda medieval llamada\u00a0<em>\u201c<strong>Necromancia<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lovecraft dijo que el <strong>Necronomic\u00f3n<\/strong>, era una mera invenci\u00f3n suya en sus noches de insomnio en Providence; sin embargo esta afirmaci\u00f3n resulta contradictoria con el contenido de sus cartas personales, dirigidas a sus amigos m\u00e1s cercanos. En estas ep\u00edstolas afirm\u00f3 que s\u00f3lo quedan cinco ejemplares en las siguientes ubicaciones: 1) En el Museo brit\u00e1nico; 2) En la Biblioteca Nacional de Francia; 3) En la Biblioteca Windener de la Universidad de Harvard; 4) En la Biblioteca de la Universidad de Buenos Aires y 5) En la imaginaria Universidad de Miskatonic.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan lo que el escritor de Providence divulg\u00f3, el libro fue escrito por un tal&nbsp;<strong>Abdul Alhazred<\/strong>&nbsp;al que apodaban como&nbsp;<em>\u201cel \u00e1rabe demente, loco o perturbado\u201d<\/em>, alrededor del a\u00f1o 950 de la era cristiana. Por lo tanto, el idioma original del libro primigenio es el \u00e1rabe, aunque no quedar\u00eda ning\u00fan ejemplar del mismo en esa lengua. Habr\u00eda circulado una traducci\u00f3n en griego, cuyo paradero actual se desconoce.<\/p>\n\n\n\n<p>Lovecraft lo menciona en sus cartas, reci\u00e9n en la d\u00e9cada del 30 del sigo pasado. Con posterioridad abundaron las falsificaciones e incluso las bromas que informaban falsos registros en otras bibliotecas. En el a\u00f1o 1228, el cient\u00edfico y medico dan\u00e9s <strong>Olaus Wormius<\/strong> (1588-1564) encontr\u00f3 una traducci\u00f3n al lat\u00edn que fue impresa dos veces, una en el siglo XV y otra en el siglo XVII, algunos le adjudican a Wormius esa traducci\u00f3n, la que habr\u00eda sido hecha a partir de una versi\u00f3n en griego que circulaba en el siglo XI. Llamativamente, las versiones griega y latina fueron prohibidas en el a\u00f1o 1232 por el <strong>Papa Gregorio IX<\/strong> (1170-1241).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"792\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History_of_the_Necronomicon-792x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1050\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History_of_the_Necronomicon-792x1024.jpg 792w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History_of_the_Necronomicon-232x300.jpg 232w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History_of_the_Necronomicon-768x993.jpg 768w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History_of_the_Necronomicon.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Manuscrito del original de Lovecraft <em>\u00abHistoria del Nekronomic\u00f3n\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Del original en \u00e1rabe, ya no hab\u00eda noticias en esa \u00e9poca. Sin embargo, habr\u00eda una traducci\u00f3n directa del \u00e1rabe al espa\u00f1ol posterior al siglo XI y cuyo origen est\u00e1 relacionado con el escritor espa\u00f1ol <strong>Miguel de Cervantes Saavedra<\/strong> (1574-1616).&nbsp;<em>\u00bf<strong>C\u00f3mo pudo conseguir Cervantes la versi\u00f3n original<\/strong>? \u00bf<strong>Hablaba lengua \u00e1rabe el escritor espa\u00f1ol<\/strong>?<\/em>Cervantes fue un aventurero y soldado castellano, que particip\u00f3 en innumerables campa\u00f1as para la corona espa\u00f1ola y fue herido en la batalla m\u00e1s decisiva para la historia de occidente, que tuvo lugar en Lepanto, el 7 de octubre de 1571 y por la cual se fren\u00f3 el avance del implacable Imperio Otomano sobre Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>La alianza espa\u00f1ola result\u00f3 vencedora, pero Cervantes fue herido en su brazo izquierdo el que qued\u00f3 inmovilizado y le vali\u00f3 el mote de\u00a0<em>\u201c<strong>Manco de Lepanto<\/strong>\u201d<\/em>. Ese accidente no lo detuvo y sigui\u00f3 participando en otras campa\u00f1as hasta que <strong>fue hecho prisionero en Argel<\/strong> entre los a\u00f1os 1575 y 1579 junto a su hermano Rodrigo, al haber sido capturado por una flotilla turca comandada por el ap\u00f3stata griego <strong>Dal\u00ed Mam\u00ed<\/strong>, arr\u00e1ez de galeras que vivi\u00f3 en Argel y fue contempor\u00e1neo de Cervantes, aunque se desconocen sus fechas de nacimiento y muerte. Como Cervantes, cuando fue capturado por Dal\u00ed Mam\u00ed portaba unas cartas de Recomendaci\u00f3n de la Corona de Austria, los turcos creyeron que era una persona muy importante y pidieron un rescate alto en oro para liberarlo. Sin embargo \u00e9l era un hidalgo espa\u00f1ol cuya familia no era rica. <strong>\u00c9ste es el momento de su vida en el que se lo vincula con el libro maldito<\/strong>. Se sabe que intent\u00f3 huir en cuatro oportunidades infructuosamente junto a sus compa\u00f1eros. En su primer intento, deb\u00eda dirigirse a las playas donde ser\u00eda rescatado y esperar el arribo de una nave. Para guarecerse y no estar a la intemperie se ocult\u00f3 en unas cuevas que encontr\u00f3 cerca de las costas. En ese lugar, dice la leyenda, encontr\u00f3 un cartapacio con m\u00e1s de 1000 pergaminos. Los pr\u00f3fugos fueron traicionados por el mismo moro que deb\u00eda conducirlos a Or\u00e1n como escala previa a su regreso y cuando estaba de vig\u00eda en la entrada de la caverna fue capturado, encadenado y devuelto a Argel junto a sus compa\u00f1eros. El viejo cartapacio qued\u00f3 oculto en la caverna.<\/p>\n\n\n\n<p>No mataron a Cervantes por la creencia err\u00f3nea de que era una persona importante, pero aumentaron el precio que ped\u00edan por \u00e9l. Su madre hab\u00eda reunido dinero para rescatar a sus dos hijos, Miguel y Rodrigo, pero la cantidad no fue suficiente para ambos y Miguel tom\u00f3 la decisi\u00f3n de liberar a su hermano Rodrigo, encarg\u00e1ndole la misi\u00f3n de rescatar el cartapacio de las cuevas y llevarlo a Espa\u00f1a, orden\u00e1ndole que no lo abra ni lo muestre a nadie y que se lo entregue a un sacerdote cuyo nombre en reserva se lo escribi\u00f3 en un sobre sellado. Rodrigo cumpli\u00f3 su promesa y el libro lleg\u00f3 a Espa\u00f1a. Mientras tanto, otros tres intentos de fuga hicieron que el Gobernador turco de la regi\u00f3n, <strong>Uluj Has\u00e1n Baj\u00e1<\/strong> (1544-1591) lo env\u00ede directamente a Constantinopla, lugar del que ya no pudo intentar escapar. Finalmente, fue rescatado previo pago del dinero trabajosamente conseguido por su familia y por mediaci\u00f3n de dos Frailes Trinitarios.<\/p>\n\n\n\n<p> Volvi\u00f3 a Espa\u00f1a el 24 de octubre de 1580. Al llegar, el sacerdore le entreg\u00f3 el cartapacio diciendo que no pod\u00eda traducirlo y as\u00ed Cervantes luego de muchos esfuerzos tradujo el Kitab Al-Azif, expresi\u00f3n onomatop\u00e9yica usada en el idioma de Al\u00e1, para indicar el sonido que hacen los insectos por la noche; muy similar al que producen los demonios en el desierto. Cervantes titul\u00f3 su traducci\u00f3n de manera muy cr\u00edptica&nbsp;<em>\u201cEl libro de los nombres extraviados\u201d<\/em>, que sugiere el poder de las palabras contenidas en este grimorio para evocar y controlar entidades de otras dimensiones que fueron expulsadas de este mundo y que indefectiblemente volver\u00e1n. Con la versi\u00f3n en espa\u00f1ol, ser\u00edan s\u00f3lo dos las traducciones directas del original que se conocen del Necronomic\u00f3n, junto a la griega, ya que la latina fue traducida de esta \u00faltima. Cervantes aprendi\u00f3 el idioma \u00e1rabe en sus a\u00f1os de cautiverio y hace en su obra magna alusi\u00f3n a la cultura \u00e1rabe cuando dice haber encontrado en el barrio del Alcan\u00e1 en la ciudad espa\u00f1ola de Toledo el manuscrito de&nbsp;<em>Cide Hamete Benengeli<\/em>, en el que se relata la historia de <strong>Don Quijote<\/strong> desde el cap\u00edtulo nueve. <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n agrega que hab\u00eda buscado un moro traductor<em>\u201cEstando yo un d\u00eda en el Alcan\u00e1 de Toledo,&nbsp;<strong>lleg\u00f3 un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero<\/strong>; y como yo soy aficionado a leer aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinaci\u00f3n tom\u00e9 un cartapacio de los que el muchacho vend\u00eda&nbsp;<strong>y vile con caracteres que conoc\u00ed ser ar\u00e1bigos. Y puesto que aunque los conoc\u00eda no los sab\u00eda leer, anduve mirando si parec\u00eda por all\u00ed alg\u00fan morisco aljamiado que los leyese, y no fue muy dificultoso hallar int\u00e9rprete semejante<\/strong>, pues aunque le buscara de otra mejor y m\u00e1s antigua lengua le hallara. En fin, la suerte me depar\u00f3 uno, que, dici\u00e9ndole mi deseo y poni\u00e9ndole el libro en las manos, le abri\u00f3 por medio, y, leyendo un poco en \u00e9l, se comenz\u00f3 a re\u00edr\u201d. \u201cCuando yo o\u00ed decir \u2018Dulcinea del Toboso\u2019, qued\u00e9 at\u00f3nito y suspenso, porque luego se me represent\u00f3 que aquellos cartapacios conten\u00edan la historia de Don Quijote. Con esta imaginaci\u00f3n, le di priesa que leyese el principio, y haci\u00e9ndolo ans\u00ed, volviendo de improviso el ar\u00e1bigo en castellano, dijo que dec\u00eda:&nbsp;<strong>Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador ar\u00e1bigo<\/strong>. Mucha discreci\u00f3n fue menester para disimular el contento que receb\u00ed cuando lleg\u00f3 a mis o\u00eddos el t\u00edtulo del libro, y, salte\u00e1ndosele al sedero, compr\u00e9 al muchacho todos los papeles y cartapacios por medio real; que si \u00e9l tuviera discreci\u00f3n y supiera lo que yo los deseaba, bien se pudiera prometer y llevar m\u00e1s de seis reales de la compra.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En estos fragmentos afirma con humor necesitar un traductor, pero se sabe que, durante varios a\u00f1os trabaj\u00f3 en los pergaminos de otro cartapacio, que tambi\u00e9n conten\u00edan graf\u00edas \u00e1rabes, otras ininteligibles que finalmente descifr\u00f3 y extra\u00f1os dibujos que \u00e9l mismo reprodujo. Tal fue su obsesi\u00f3n, que descuid\u00f3 su \u00faltima obra&nbsp;<em>\u201cLos trabajos de Perciles y Sigsimunda\u201d<\/em>&nbsp;dejado sin pulir ni corregir los pasajes finales de esa novela para terminar la traducci\u00f3n del <strong>Kitab Al-Asif<\/strong> antes de su muerte en 1616. Sobre la versi\u00f3n original, se sabe que por decisi\u00f3n del escritor fue dejada al cuidado de un tal <strong>Cardenal Sandoval<\/strong> y Rojas (1546-1618), amigo y confesor de Cervantes, quien lo elogi\u00f3 en el pr\u00f3logo de la segunda parte del Quijote en el a\u00f1o 1615. <\/p>\n\n\n\n<p>En Europa, <strong>John Dee<\/strong> (1527-1608), el nigromante consejero de la Reina Isabel de Inglaterra, habr\u00eda traducido el Nekronomic\u00f3n de una versi\u00f3n latina de segunda mano al ingl\u00e9s, probablemente un poco antes de su muerte acaecida en 1608. Con posterioridad el impostor ingl\u00e9s <strong>Aliester Crownley<\/strong> (1875-1947) se adjudica haber traducido una versi\u00f3n del Necronomic\u00f3n pueril y vulgar con meros fines comerciales, iniciando una remanida pseudo tradici\u00f3n de ap\u00f3crifos para captar incautos.<\/p>\n\n\n\n<p>De la traducci\u00f3n cervantina poco se conoce. Sin embargo, una versi\u00f3n manuscrita en espa\u00f1ol de m\u00e1s de mil hojas reunidas en un enorme cartapacio, apareci\u00f3 en el R\u00edo de la Plata en un convento que hab\u00eda sido construido sobre planos de los Jesuitas <strong>Giovanni Battista Pr\u00edmoli<\/strong> (1673-1747) y <strong>Giovanni Andrea Bianchi<\/strong> (1677-1740). Se sabe que, luego de muchos avatares, parte de las celdas de este convento y la iglesia anexa hab\u00edan sido terminadas un 25 de mayo de 1745. En el convento se instalaron religiosas de la <strong>Orden de Santa Catalina de Siena<\/strong> que vinieron de la ciudad argentina de C\u00f3rdoba. La iglesia qued\u00f3 a cargo del Obispo <strong>Jos\u00e9 Antonio de Peralta Barnuevo y Rocha Benavides <\/strong>(1669-1746), quien habr\u00eda ordenado a las religiosas la custodia de los manuscritos, los que fueron encuadernados prolijamente en un enorme c\u00f3dice por ellas mismas. La tarea de encuadernar las hojas trastorn\u00f3 a algunas hermanas que terminaron en un hospicio y eventos extra\u00f1os hicieron que las religiosas pidieran al Obispo que las libere de la custodia del gigante c\u00f3dice terminado. El Obispo tom\u00f3 la decisi\u00f3n de trasladar el libro al <strong>Colegio Jesu\u00edtico de San Ignacio<\/strong> donde habr\u00eda sido escondido en un s\u00f3tano debajo del altar. <em>\u00bf<strong>Ser\u00e1 \u00e9sta la traducci\u00f3n de Cervantes<\/strong>?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En Buenos Aires no hab\u00eda universidad durante el Virreinato. S\u00f3lo exist\u00eda el <strong>Colegio Jesu\u00edtico de San Ignacio<\/strong>, que fue desmantelado luego de la expulsi\u00f3n de los jesuitas en 1767 y 1768. El Virrey <strong><strong>Juan Jos\u00e9 de V\u00e9rtiz y Salcedo<\/strong><\/strong> (1718-1799) , en 1777 propuso la creaci\u00f3n de una universidad para preservar y aprovechar las instalaciones y la biblioteca del Colegio jesu\u00edtico. Sin embargo, la <strong>Universidad de Buenos Aires<\/strong> reci\u00e9n se crea en 1821, bajo el gobierno de Mart\u00edn Rodr\u00edguez, ya independizadas las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. La universidad se edific\u00f3 <strong>sobre las bases del antiguo Colegio San Ignacio y habr\u00eda heredado su capilla y su biblioteca<\/strong>. Durante las reformas edilicias que se hicieron para crear la universidad, es probable que hayan encontrado el libro, ya que aparec\u00eda indexado en los cat\u00e1logos de la biblioteca bajo el nombre\u00a0<em>\u201c<strong>El Libro de los Nombres Extraviados<\/strong>\u201d<\/em>, si es que se trata de la traducci\u00f3n cervantina, se ignora c\u00f3mo pudo llegar a Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"589\" src=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/EjemplarUtileriaPeliculaNecronomicon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1049\" srcset=\"https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/EjemplarUtileriaPeliculaNecronomicon.jpg 400w, https:\/\/elpeso.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/EjemplarUtileriaPeliculaNecronomicon-204x300.jpg 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Ejemplar de utiler\u00eda de la pel\u00edcula Necronomic\u00f3n dirigida por Marcelo Shaptes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jorge Luis Borges<\/strong> (1899-1986), director de la Biblioteca Nacional de Argentina entre 1955 y 1973, cuya sede quedaba en la calle M\u00e9xico 564 de la Ciudad de Buenos Aires, habr\u00eda catalogado el Nekronomic\u00f3n a fines de la d\u00e9cada del 50 del siglo pasado. Quienes lo conoc\u00edan pensaban que este fichaje era producto de su sentido del humor. Existe una creencia extendida en el mundo de las letras en Argentina, que Borges habr\u00eda publicado un breve ensayo sobre el Kitab Al-Azif o Necronomic\u00f3n titulado&nbsp;<em>\u201c<strong>El rumor de los insectos por la noche<\/strong>\u201d,<\/em>&nbsp;cuyas ediciones habr\u00edan sido retiradas y escondidas detr\u00e1s de un falso muro en el nuevo edificio, despu\u00e9s de la mudanza<strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><em>\u00bf<\/em><strong><em>El escritor habr\u00e1 tenido acceso a la traducci\u00f3n de Cervantes para escribir su ensayo<\/em><\/strong><em>?<\/em>&nbsp;Fue la \u00e9poca en la que Borges comenz\u00f3 a quedar ciego. No se ha encontrado ning\u00fan ejemplar de su libro. Una pel\u00edcula argentina sobre el Nekronomic\u00f3n, dirigida por Marcelo Shaptes, aborda esta tesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros piensan que todas estas especulaciones son fabulaciones inspiradas en otra fabulaci\u00f3n, la del genial <strong>H. P. Lovecraft<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Artemio Gris<\/strong>&nbsp;es un nombre de pluma de un periodista de investigaci\u00f3n que colabora exclusivamente para \u00abEl Peso\u00bb.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Artemio Gris]\u00a0Seg\u00fan el \u00e1rabe Abdul Alzhared, en la ciudad sin nombre se encuentra oculto un libro maldito cuyo t\u00edtulo se traduce\u00a0como \u201cEl Murmullo de los insectos por la noche\u201d\u00a0y al que\u00a0H. P. 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